La marca
No encontrábamos el reloj que queríamos. Así que lo hicimos.
Vindex nace para demostrar que un reloj bien hecho no tiene que costar el sueldo de un mes. El valor está en el proceso, no en el logo.
El nombre
Vindex, el que se alzó.
En latín, vindex significa defensor: quien da un paso al frente por otro. Cayo Julio Vindex, gobernador romano, se alzó en el año 68 d.C. contra Nerón y precipitó el fin de la dinastía Julio-Claudia. No venció en el campo de batalla, pero su gesto inició el cambio. De ahí tomamos el nombre: carácter, historia y una raíz latina que también da nombre a nuestras líneas.
Por eso el escudo lleva una espada atravesada: el escudo es la protección y la herencia romana; la espada, el carácter de quien se planta.

Lo que nos mueve
Por qué lo hacemos
Demostrar que un reloj bien hecho no tiene que costar el sueldo de un mes. Cada pieza pasa por un protocolo de calidad riguroso (hermeticidad, desmagnetización, precisión verificada) antes de llegar a quien la va a llevar.
Hacia dónde vamos
Ser la microbrand de referencia para quien sabe de relojes y no necesita que nadie más lo sepa: calidad y tecnología premium a tu alcance.
Quiénes somos
Detrás de cada Vindex hay un nombre, no un número de pedido.
Detrás de cada Vindex hay un nombre y una cara que responde, no una fábrica anónima ni una tienda que mañana no está.
Vindex nació de una obsesión compartida: nos gustan los relojes de verdad, no los que solo lo parecen. Somos pocos, estamos repartidos por el mundo, y no tenemos el presupuesto de las grandes casas — pero tampoco su margen. Elegimos hacer las cosas al revés: primero el reloj, después el precio, nunca al contrario.
Lo que defendemos
Cinco principios, sin letra pequeña.
Proceso sobre logo
El reloj vale por cómo se hace, no por el nombre que lleva. Cada Vindex pasa pruebas reales antes de salir. No es opcional, es la promesa.
Honestidad sin excusas
Ni precio inflado por estatus ni materiales recortados por margen. Sabes exactamente qué compras y por qué vale lo que vale.
Historia como materia prima
No hacemos relojes de gancho: contamos historias que merecen ser contadas. Cada modelo es un objeto con memoria.
Artesanía documentada
El ensamblaje no es un secreto de fábrica — es parte del producto. Ves cómo nace tu reloj. Esa es la confianza que ningún marketing compra.
Escasez real, no fabricada
Las ediciones limitadas lo son porque tiene sentido hacerlas así, no como truco. Numeradas. Y cuando se acaban, se acaban.
El recorrido
De una idea a una lista.
- 01
La idea
Hartos de elegir entre pagar por un nombre o conformarse con algo olvidable.
- 02
El primer prototipo
El Civis Solum: zafiro, 100 m, PT5000 automático y acero 316L.
- 03
Los 7 controles
Definimos el protocolo que pasa cada pieza antes de salir.
- 04
La lista de reserva
Abrimos la lista: cada reloj se hace por orden, despacio y a mano.
Dos líneas, una marca
Civis y Aeternum.
Vindex Civis
El ciudadano. Línea urbana y accesible, de calidad real sin pagar de más. Es la que ya puedes comprar.
Ver la colección Civis →Vindex Aeternum
PróximamenteLo eterno. Línea histórica de ediciones limitadas y numeradas, con narrativa histórica y un acabado más cuidado. Llegará vía Kickstarter.
Avísame cuando llegue Aeternum
Empieza por el principio.
El Civis Solum es el primer reloj que lleva todo esto en la muñeca.
Ver el Civis Solum